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Proceso salud enfermedad: checa en qué consiste

Concepto proceso salud enfermedad

¿A qué nos referimos cuando decimos que es importante “estar sano” y qué se entiende por salud? Y a su vez ¿qué es específicamente un estado de enfermedad? ¿Una persona que se dice “sana” puede estar 100% sana en un momento dado? Al mismo tiempo ¿alguien puede estar 100% enfermo? Estas son algunas preguntas que surgen cuando mencionamos el tema del proceso salud enfermedad. Aquí abordamos lo esencial sobre él.

Sin duda alguna, nos encontramos delante de un tópico muy complejo que requiere de un análisis pormenorizado. Es por eso que contamos con el aval de un equipo de profesionales en el área, que ha trabajado duro para traerte este informe: tiene el contenido que sí o sí debes conocer pero expresado en términos sencillos, claros de comprender y a la vez muy precisos.

Abordamos el concepto de “proceso salud enfermedad” desde una perspectiva multidimensional, visto desde diversas disciplinas del conocimiento. Además, te damos ejemplos prácticos que puedes encontrar en la vida cotidiana. No te pierdas detalle de esta publicación, pues el esfuerzo valdrá la pena. ¡Somos expertos si se trata de procesos!

Perspectivas del proceso salud enfermedad

Tal como sugerimos en el apartado anterior, el proceso salud enfermedad puede ser contemplado desde distintas perspectivas de análisis. A continuación nombramos y explicamos cada una de las mismas:

Histórica

En la Prehistoria, se consideraba que la pérdida de la salud y la aparición de enfermedades eran fenómenos provocados por espíritus malignos, efectos sobrenaturales, magos y hechiceros. “Enfermedad” era sinónimo de malicia, oscuridad, trasgresión, culpa y castigo; se creía que los dioses castigaban al Hombre de esta forma por su accionar.

Es por ello que el proceso de salud enfermedad se gestionaba normalmente con rituales chamánicos y ritos destinados a “calmar” a los dioses. Sin embargo, el célebre médico griego Hipócrates (siglo V aC) revierte esta concepción de la enfermedad y afirma que tal estado proviene de factores terrestres, de la realidad cercana.

¿Un dato interesante? Antiguamente, los doctores solo ingresaban 1 vez al día a los hospitales y asilos de enfermos, y el resto de los cuidados quedaban en manos de religiosos (monjas, por ejemplo). No obstante, con el paso del tiempo la medicina fue ganando terreno en el ámbito sanitario hasta transformarse en la disciplina que, por excelencia, se encarga del cuidado de la salud.

Bio-psico-social

El proceso salud enfermedad también puede ser abordado desde una perspectiva multidisciplinar que comprende al mismo como un estado continuo de términos complementarios (uno no puede ser concebido sin el otro). De acuerdo con esta teoría, una persona nunca está 100% sana ni 100% enferma.

Abordar el proceso que nos ocupa como un continuum, incluye concebir al Hombre en toda su complejidad, contemplándolo desde su faceta biológica, psicológica y social; se trata de evitar caer en un reduccionismo de “blanco o negro”, que toma en cuenta únicamente lo social, lo biológico o lo mental en forma aislada.

Es fundamental relacionar entre sí estos distintos estadios de análisis porque los mismos interactúan permanentemente en el día a día, y atraviesan todas las situaciones vitales de los sujetos.

Así, vemos que el proceso salud enfermedad depende de todos los eslabones de la cadena; por ejemplo, si un individuo está deprimido (no está sano desde lo psicológico) puede enfermarse también desde el punto de vista social, al dejar de interactuar con sus pares y aislarse, e incluso desde lo biológico, dejando de comer o sufriendo insomnio a raíz de su depresión.

Ejemplos proceso salud enfermedad
Diagrama del proceso salud enfermedad

¿Qué es la salud?

Comencemos por dilucidar qué es la salud, ya que estamos hablando de una situación que la involucra de forma esencial. A mediados de los años ’40, la WHO (World Health Organization – Organización Mundial de la Salud) definió la salud como un estado de bienestar completo a todo nivel –físico, psicológico y social- y no únicamente como la ausencia de una enfermedad.

Solo la armonía de los 3 aspectos brinda un equilibrio vital esencial al ser humano. No obstante, la definición más extendida de “salud” ha sido –lamentablemente- aquella difundida por los grandes medios de comunicación, que relacionan el concepto con la delgadez, la juventud o la fuerza física, por nombrar solo algunos de los parámetros más difundidos.

A su vez, durante mucho tiempo se creyó que la salud se definía con la ausencia de molestias físicas y en este sentido, era campo de acción exclusivo de la medicina. Sin embargo, hoy por hoy sabemos que una dolencia puede tener raigambres psicológicas, por ejemplo, u otras raíces que no se relacionan necesariamente con una enfermedad causada por virus, bacterias, etc.

En efecto, muchas manifestaciones tienen factores subyacentes en lo social o lo emocional, y la cura no es siempre un fármaco. Por ejemplo, si sufres de contracturas el médico puede recetarte un relajante muscular pero también te recomendará hacer ejercicio o hablar con un psicólogo para eliminar la causa primigenia, que puede ser un cuadro de estrés. De lo contrario, el dolor persistirá, pues no se estará atacando la raíz del problema.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que el proceso salud enfermedad también sufre la incidencia del entorno. Ciertas condiciones del medio donde vivimos influyen definitivamente sobre nuestro bienestar o malestar: si tenemos acceso a agua potable y a sistemas de calefacción, si podemos higienizarnos o no, si el aire está muy contaminado por la polución, si se trata de una ciudad sobrepoblada, etc.

Incluso, juegan un rol fundamental las relaciones sociales que mantengamos: hay personas que son llamadas “tóxicas” porque esparcen críticas, quejas y comentarios negativos dondequiera que vayan, lo cual puede afectar nuestro estado anímico y por ende, nuestra salud. Asimismo, la falta de afecto y acompañamiento tienen un papel crucial en el desarrollo de ciertas dolencias (sobre todo en ancianos) e incluso, de retrasos cognitivos (especialmente en los niños).

Tipos de salud

Llegados a este punto, creemos que es importante determinar los tipos de salud que existen, pues –como aclaramos más arriba- la salud no se define simplemente como la ausencia de enfermedad. Así, encontramos:

  • Salud a nivel físico: si nuestros sistemas y aparatos corporales funcionan correctamente, podemos decir que gozamos de buena salud física. Cuando algún órgano o estructura falla, se producen manifestaciones (síntomas) de forma interna y externa: dolores, sangrados, erupciones, sensaciones extrañas, alteraciones de procesos fisiológicos, etc.
  • Salud a nivel mental: la salud emocional, psicológica o mental refiere a la capacidad del cerebro para mantener equilibrados sus sentimientos, pensamientos y emociones. Aquí juega un papel primordial la respuesta al estrés, a las presiones y a las demandas externas que vivimos en todas las situaciones cotidianas.
  • Salud a nivel social: ya lo hemos explicado en otros artículos: el hombre es un animal social, un ser que no puede concebirse a sí mismo si no es en sus relaciones con los demás. Necesariamente, vivir implica interactuar con otros. En ocasiones tales vínculos son obligatorios (como los laborales) pero hay afectos que escogemos, como la familia y los amigos. Es muy, pero muy importante evitar el aislamiento y buscar conexiones genuinas con el prójimo para estar psicológicamente sanos.

Concepto de “enfermedad”

Lo mismo que el término “salud”, la enfermedad puede ser definida mediante las perspectivas biológica, psicológica y social. Analizaremos brevemente cada una de dichas dimensiones.

Biológicamente hablando, una “enfermedad” es un fenómeno patológico o la desviación de una regla biológica. Hay distintos tipos de factores que provocan enfermedades: la herencia genética, el propio estilo de vida, el ambiente donde se vive, virus, bacterias u otros microorganismos… no obstante, también para ciertas dolencias existen causas completamente desconocidas.

Por otro lado, la enfermedad también se puede considerar desde el punto de vista social, ya que un enfermo tiene un determinado rol social. Se trata de un sujeto que ha sido categorizado como tal y que recibe un tratamiento determinado por su estado. Hay enfermos mentales, enfermos crónicos, terminales, etc. En la gestión de su salud intervienen diversos actores (médicos, enfermeros, administrativos, etc.) y entidades (clínicas, hospitales, etc.). Además, socialmente hablando la enfermedad es objeto de numerosas políticas públicas, inversiones, debates, organizaciones científicas y más.

En tercer lugar, desde lo psicológico una persona puede presentar no solo alteraciones mentales que la llevan a pensamientos y conductas patológicas, sino que además los enfermos físicos o sociales suelen ver afectada su salud mental con cuadros de ansiedad, depresión, etc. Un individuo que se encuentra aislado, que no recibe afecto o que lo rechaza, también puede considerarse insalubre desde el punto de vista emocional.

Este último aspecto ha sido históricamente descuidado, aunque en la actualidad cada vez más personas buscan distintas vías para hacerse cargo de su salud mental en todo sentido (sesiones de psicoanálisis, deportes, etc.).

Importancia del proceso salud enfermedad

Es fundamental entender cómo se desarrolla el proceso salud enfermedad para poder concientizarnos, de una vez por todas, de la forma en que funcionan el cuerpo y la mente como un todo. Solo así obtendremos aquellos saberes y herramientas necesarios para estar siempre en armonía con nuestro interior y con los demás, lo cual nos llevará a gozar de una salud plena, que tenga en cuenta los diversos aspectos que hemos estudiado.

Tipos de proceso salud enfermedad
Etapas del proceso salud enfermedad

Aquí cabe mencionar el rol fundamental que juegan los psicólogos, cuya tarea se centra –en buena parte- en entender cómo los individuos reaccionan, enfrentan y superan un malestar determinado, ya sea de corte físico, social o mental. Además, es importante apuntar que ámbitos como la Psicología ayudan a que el sistema médico evolucione y a que se modifique la visión parcializada y negativa que hoy se mantiene sobre la enfermedad.

Por otra parte, consideramos que el proceso salud enfermedad debe ser difundido y estudiado, porque en la medida en que más personas busquen monitorear y gestionar eficientemente su propia salud, menos esfuerzo deberá hacer el sistema sanitario y crecerán los índices de prevención y buen manejo de la enfermedad por parte de la población. Un sujeto informado es capaz de saber buscar los recursos que necesita para mejorar su estado de salud: sabe a quién acudir, en qué momento, qué consulta hacer, etc.

El bienestar individual –que es una búsqueda constante- tiene que ser educado, para que cada uno sepa encontrar los aspectos en los cuales necesita ayuda. Mediante un conocimiento preciso del proceso salud enfermedad, es posible detectar a tiempo distintos factores de riesgo relacionados con diversas enfermedades y así modificarlos o eliminarlos. También así es posible buscar, entre las distintas propuestas de actividades, recreación y educación, aquellas que contribuyan más con nuestro bienestar a nivel integral.

En fin, aquí se trata de promover un espacio personal y social para fomentar el cuidado de la salud a todo nivel. Este proceso comienza con la información, y eso es justamente lo que hemos querido lograr a través de la presente publicación. Si nuestro artículo te ha sido útil, difúndelo entre tus conocidos por medio de las redes sociales que sueles usar. ¡Hasta pronto!