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Conócelo todo sobre los procesos de manufactura

Concepto de procesos de manufactura

Tal vez no trabajas en una fábrica ni estás estudiando una carrera universitaria para desempeñarte como operario en una de ellas; sin embargo, seguramente en algún momento has visto una planta de producción o al menos, tienes una somera idea de a qué se dedican estas instalaciones. En las fábricas se llevan a cabo diversos procesos de manufactura, que son los que sirven para crear todos los bienes de consumo que conocemos. Descubre más sobre estos procesos aquí.

Nos parece importante abordar este tema porque cualquier persona, en la vida del siglo XXI sobre este planeta, representa un eslabón más de la cadena de consumo. Por mucho que nos pese, no podemos vivir sin comprar ni consumir bienes, aunque se trate de los más básicos, como la comida y los medicamentos. Es así como creemos fundamental que todos puedan aprender un poco sobre este tema.

En el presente post damos una noción de lo que significa el término “procesos de manufactura”, analizamos distintos tipos de procesos, hablamos sobre los materiales involucrados y mucho más. Déjate asesorar por quienes verdaderamente saben del tema y no pierdas tiempo buceando en otras webs. ¡Te damos lo que has venido a buscar!

¿Qué son los procesos de manufactura?

Esta es la primera pregunta que nos viene a la mente al abordar el tópico que nos ocupa. La palabra “manufactura” proviene de dos vocablos latinos: “manus” (mano) y “factura” (hechura). Es decir que, de alguna forma, los procesos de manufactura se relacionan con aquellos tramos de la cadena productiva en los cuales interviene la acción de un operario, la mano del hombre.

De acuerdo con los expertos, representa una fase en el sistema de producción de bienes de consumo que tiene lugar en todas las economías. Es por eso que en todos los países donde se lleva a cabo, acontece sujeta a algunas regulaciones gubernamentales.

Haciendo un poco de historia, los procesos artesanales han formado parte de la vida humana desde siglos atrás –de hecho, prácticamente desde el Medioevo-; no obstante, se considera que los procesos de manufactura como los conocemos hoy tuvieron origen en las últimas décadas del 1700 con la Revolución Industrial. A partir de entonces, se expandieron rápidamente por toda Europa occidental, y luego a Norteamérica y al resto del mundo conocido.

La industria manufacturera se ha transformado en un sector que mueve fuertemente la economía a nivel global. De acuerdo con algunos eminentes economistas, la fabricación está destinada a crear riqueza en una economía dada, mientras que lo que llamamos “servicios” representa el consumo concreto de tal riqueza. Por ejemplo, los procesos de manufactura pueden crear productos de belleza (bienes) que luego son utilizados en un spa por profesionales (para brindar un servicio).

En los procesos de manufactura tradicionales, la maquinaria necesaria se distribuye de manera continua siguiendo el flujo de la línea de producción. Es decir, se acomoda una máquina detrás de la otra para poder ir “pasando” los bienes de una etapa a la siguiente. Por lo general, el flujo de producción se completa en la última máquina que integra la línea y por eso es bastante eficiente a la hora de crear bienes en alto volumen.

La recuperación de los costes (la inversión) no siempre es sencilla de recuperar pues depende del grado de demanda que tenga cada producto elaborado. Normalmente, el retorno es más rápido en los productos masivos que en aquellas producciones que se llevan a cabo por lotes o en un volumen menor.

Cabe aclarar que la industria se divide en primaria (aquella que se encarga de cultivar y explotar los recursos de la Naturaleza), secundaria (compra recursos naturales y los transforma en bienes consumibles o de capital), y terciaria (dedicada al sector de los servicios).

Por otra parte, creemos pertinente mencionar que para los procesos de manufactura se utilizan distintos tipos de materiales básicos, que pueden clasificarse en:

  • Metales: acero, hierro fundido, latón, bronce, níquel, aluminio, etc.
  • Cerámicos: yeso, cal, vidrio, cemento, porcelanas, etc.
  • Polímeros: plásticos en general, teflón, PVC, poliuretano, etc.
  • Materiales compuestos: fibra de vidrio, concreto, aluminio y vidrio, etc.

A su vez, todos estos materiales básicos pueden usarse para dar vida a una amplísima variedad de productos, que no listaremos aquí por cuestiones de espacio.

De manera general, podemos decir que los bienes generados a través de los procesos de manufactura se dividen en dos grandes categorías: bienes de consumo y de capital. Los primeros son aquellos adquiridos directamente por los consumidores, como los ordenadores, los juguetes, los alimentos envasados y los coches. En cambio, los segundos son comprados a su vez por otra compañía para dar vida a nuevos productos o servicios. Es el caso de las herramientas de trabajo, los medios de transporte o el equipamiento para la construcción.

No obstante, te invitamos a hacer click sobre el siguiente enlace para acceder a una tabla muy detallada que expone distintas opciones en bienes que se pueden producir. Y ya que has conocido la definición de “procesos de manufactura”, qué clases de industrias y materiales existen, estás preparado para pasar a la siguiente sección, donde especificamos los tipos de procesos que pueden darse al interior de una industria.

Clases de procesos de manufactura
Tipos de procesos de manufactura

Procesos de manufactura: diferentes tipos

En el apartado anterior hemos hablado de los procesos de manufactura en forma general: los hemos caracterizado y definido su importancia, como así también, hemos explicado qué clases de materiales pueden implicar y qué bienes generan a partir de los mismos. Ahora bien, es preciso tener en cuenta que no existe una única manera de producir bienes, sino que existen diferentes métodos o tipos de manufactura. A continuación mencionamos y explicamos cada uno de ellos.

Por proyecto

En este caso los productos elaborados son hechos, podríamos decir, “a medida”. Muy a menudo el tiempo necesario para crearlos es bastante extenso, como también lo es el lapso que se da entre la finalización de un bien y otro. Normalmente, se producen a una escala menor (bajo volumen) y con una gran variedad (hay distintos productos o versiones de los mismos).

Por otra parte, las actividades que se ven involucradas en este tipo de producción no siempre son las mismas y, de hecho, pueden llegar a ser bastante inciertas. En ocasiones, incluso, son mal definidas y tienen que modificarse en el trascurso mismo de la cadena productiva.

Lo fundamental de un proceso por proyecto es que cada nuevo trabajo tiene un comienzo y una terminación bien definidos. El tiempo entre el comienzo de las diversas actividades es largo en comparación con otros sistemas y los recursos que demandan, pueden llegar a tener que ser organizados específicamente producto por producto.

Algunos ejemplos concretos de procesos de manufactura en este caso son las construcciones de edificios y obras públicas en general, las reparaciones de barcos (astilleros), los pozos de petróleo, la instalación de turbogeneradores, etc.

Por tareas

Lo mismo que en la producción por proyectos, aquí también se debe gestionar una gran variabilidad sujeta a un bajo volumen de fabricación. No obstante hay una diferencia importante: los recursos suelen ser comunes a varias operaciones diferentes, mientras que en los procesos de proyecto hay una especialización (materiales exclusivos).

Los bienes que se elaboran requieren el mismo tipo de intervenciones para su fabricación, pero están destinados a satisfacer necesidades diferentes. Además, aquí la cantidad de artículos creados es mayor que en el caso anterior, aunque los productos suelen ser más pequeños en tamaño. A su vez, hay un bajo grado de repetición; muchos trabajos se hacen solo una única vez.

Los procesos de manufactura por tareas suelen usarse, por ejemplo, para crear instrumentos de trabajo (herramientas) especializados, telas con fines textiles muy específicos o papeles (por ejemplo, boletos de tren).

Por lote

Si bien este método encuentra algunas similitudes con la manufactura por tareas, presenta una variedad mucho menor. En la efectivización de un proceso por lotes, se fabrica más de un producto y las diversas fases de la operación se van repitiendo, por lo menos durante el tiempo en el cual se procesa un lote específico.

Un ejemplo sencillo de este tipo de fabricación es la indumentaria. También suele darse en la elaboración masiva de ensamblajes para diversos bienes de uso, por ejemplo, muebles, maquinarias y herramientas.

En masa

Cualquier persona que piense hoy en día en “procesos de manufactura”, seguramente se hace en la mente una imagen de una gran fábrica produciendo bienes en gran volumen, rápidamente y a amplia escala. Pues bien, este caso es típico de la producción en masa, destinada a crear una enorme cantidad de bienes con pocas variantes (debemos entender esta falta de variedad en relación al diseño básico de los productos).

En la fabricación en masa, las variantes dadas no modifican sustancialmente la gestión de los procesos productivos básicos. La mayor parte de las actividades desplegadas tienen un carácter repetitivo y altamente predecible.

¿Qué casos concretos podemos citar? La fabricación de televisores, la producción de CDs, una planta donde se embotellan bebidas, la mayor parte de los productos empaquetados que elabora la industria alimenticia para los supermercados, etc.

Continuo

Este tipo de producción se parece bastante al anterior, pero es ligeramente distinto. Se llama “continuo” porque el trabajo nunca cesa; es decir, los bienes son producidos uno detrás del otro sin parar. El flujo nunca se interrumpe y la producción es por largos periodos, lo cual es absolutamente necesario dado el constante consumo de los bienes y servicios que se generan.

Pasos de los procesos de manufactura
Ejemplos de procesos de manufactura

Por otro lado, los procesos llevados a cabo suelen ser inflexibles y requieren inversiones de tecnología de avanzada. El flujo de actividad es muy predecible, como así también los resultados obtenidos. A modo de ejemplo, podemos mencionar las plantas petroquímicas y de servicios como gas, luz o agua corriente.

Teniendo tantas posibilidades de tipos de procesos para escoger ¿cómo decide una compañía con cuál quedarse? Todo depende de la demanda específica que tenga (no es lo mismo elaborar bienes para otra industria que fabricar productos de consumo directo), como así también, aquellas propuestas que le generen un mayor rendimiento en términos económicos y de tiempo, unidas a una menor inversión. También, por supuesto, la elección depende de la capacidad, instalaciones y recursos de personal que cada empresa posea.

Acabamos de ver el tema de los procesos de manufactura de cabo a rabo, con lujo de detalles. Ahora sabes perfectamente cómo se definen, qué clase de materias primas usan y qué bienes producen, cuáles son los tipos de procesos que se pueden seguir y mucho más. Esperamos que toda esta información haya satisfecho tus expectativas y que te sientas más preparado para continuar estudiando el tópico por ti mismo.

Y ahora sí, nos despedimos hasta la próxima publicación. No obstante, recuerda que podemos seguir en contacto a través de la caja de comentarios que se encuentra aquí debajo.