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Checa cómo se lleva a cabo el proceso legislativo

Fases del proceso legislativo

Las leyes, la democracia, el debate sobre cuestiones éticas, la vida civil, la responsabilidad política… ¿estos temas te llaman la atención? Entonces no te puedes perder este post, en el que hablamos sobre las características esenciales, pasos y fases del proceso legislativo. Te invitamos a disfrutar de un asesoramiento personalizado en una temática muy actual, que seguramente te será de interés.

Ante todo, nos presentamos: somos 10Proceso, una web especializada en procesos de todo tipo, que te brinda información precisa y actualizada sobre distintos tópicos que tienen que ver con procedimientos. Abordamos distintas áreas del saber para que cada quien pueda acceder a los tópicos que más le gusten o que le resulten de utilidad. En este caso concreto hemos pensado en abogados, procuradores, actores políticos y ciudadanos que se quieran comprometer más con la vida política del país.

Después de esta breve introducción, prepárate para descubrir lo propio del proceso legislativo con un análisis a fondo. Contamos con el asesoramiento de un grupo de especialistas para que tengas la data que estabas esperando. Nos parece que es fundamental dominar este tema porque todos somos ciudadanos que viven en sociedad y pertenecen a un país, y como tales, las leyes que se emanan desde el ámbito político nos afectan directamente.

Proceso legislativo: definición

La palabra “ley” proviene de una expresión latina (lex) y “legislativo” significa –por supuesto- “que está referido al hecho de hacer leyes”. De hecho, legislar es sinónimo de crear leyes; y justamente esto es lo que se hace por medio de un proceso legislativo. Es todo un procedimiento específico diseñado para elaborar las normas que rigen la vida de un Estado-nación en todos sus sentidos.

Nos encontramos delante de un fenómeno fundamental para garantizar la convivencia civil ordenada de parte de todos los integrantes de la sociedad. En ausencia de este proceso, se establecería un estado anárquico total en el cual no estaría asegurado ninguno de los derechos que nos definen como ciudadanos, pues cada quien podría hacer lo que quisiera amparado en la ausencia de leyes explícitas.

Pero salgamos de la pura etimología para poder brindar una definición más técnica de esta expresión. El “proceso legislativo” hace referencia a aquel procedimiento por el cual se diseñan, presentan y ponen en discusión (para su posterior aprobación o rechazo) diversos proyectos de ley. Quienes tienen tales facultades son los Diputados, los Senadores y el Presidente de la República.

Este fenómeno es propio de los países que viven en democracia, pues se supone que los diputados y senadores son representantes del pueblo y en calidad de tales, expresan su opinión o se preocupan por sus necesidades. Por otro lado, debido a que las leyes solamente se aprueban cuando se consigue el voto positivo de una amplia mayoría, podemos hablar de “democracia” en vez de una tendencia dictatorial o de poder absoluto. En este último caso, por lo general 1 sola persona o solo unas cuantas deciden el destino de toda una nación.

Por otra parte, cabe destacar que (al menos en Argentina) fue llevada a cabo en los años ’90 una reforma constitucional que integró el derecho a la llamada “iniciativa popular”, por la cual cualquier ciudadano del país puede presentar un proyecto de ley para que sea analizado por las Cámaras, siempre y cuando se adecúe a las reglamentaciones previstas por la ley. Entonces, podemos deducir que también los ciudadanos comunes tienen participación activa en el proceso legislativo.

Cabe aclarar que la definición del proceso que hemos dado tiene un punto de vista formal, y está inspirado en gobiernos occidentales y modernos. Sin embargo, existen sociedades que están organizadas de otra forma (por ejemplo, comunidades autónomas o tribales) que también tienen un sistema de gobierno propio con leyes explícitas. Tales leyes se generan por medio de procesos legislativos, claro está, aunque los mismos no sigan los pasos por los cuales lo conocemos hoy en día.

Ahora que tienes en mente una definición precisa del concepto, te invitamos a descubrir las partes intrínsecas del proceso legislativo en el siguiente apartado. Te contamos cuáles son y las explicamos en detalle.

Pasos del proceso legislativo

Tal como siempre explicamos en nuestros artículos, cualquier proceso contiene una serie de pasos que se deben cumplir exactamente en el orden establecido para poder alcanzar un objetivo. En este sentido ¿qué instancias obligatorias presenta el proceso legislativo? Las revisamos en el presente apartado:

Cómo se realiza el proceso legislativo
Aprobar leyes con el proceso legislativo
  1. Presentación: el proyecto es llevado a la Mesa de Entradas (el lugar físico donde se recepcionan los documentos) perteneciente a la Cámara de Senadores o a la de Diputados.
  2. Tratamiento: las comisiones de asesoramiento creadas para debatir diversos temas analizan el proyecto de ley y emiten su dictamen. A veces, cuando se trata de una cuestión urgente o que tiene gran relevancia social, la propuesta se trata directamente en el recinto, sin una intervención previa de parte de las comisiones.
  3. Debate: en las dos cámaras (tanto la de Senadores cuanto la de Diputados) se realiza un debate parlamentario para aprobar o rechazar el proyecto de ley presentado. Una vez que el proyecto ha obtenido aprobación en la cámara de origen, pasa a ser analizado nuevamente por una cámara revisora.
  4. Aprobación o rechazo: la cámara revisora, una vez recibido el proyecto de ley, puede aprobarlo, rechazarlo o devolverlo con algunas observaciones. Aquí cabe tener en cuenta las siguientes posibilidades:
    • Si el mismo es aprobado por ambas instancias, se sanciona con fuerza de ley. Seguidamente es necesario cumplir con un protocolo de publicación que ya está establecido en forma oficial.
    • Si la cámara de origen lo aprueba pero la cámara revisora lo rechaza, el proyecto no se puede volver a tratar en ninguna sesión del corriente año.
    • Si la cámara de origen rechaza el proyecto, tampoco se puede volver a tratar por lo que reste del año.
    • Si la cámara de origen emite aprobación y la cámara revisora añade precisiones o corrige datos (con dos tercios de los votos o mayoría absoluta) el proyecto vuelve a la primera cámara. Si la cámara de origen acepta las modificaciones, el proyecto se sanciona. Si no las acepta, debe rechazarlas con igual mayoría o superior de votos para que sea aprobado el proyecto original. En caso de no alcanzar los votos requeridos, la versión que se sanciona como ley es la corregida.
  5. Presentación ante el Poder Ejecutivo: en este caso caben dos posibilidades. Por un lado, si el Presidente aprueba la ley y la promulga, el proceso legislativo llega a su fin. Es importante tener en cuenta que hay un plazo de 10 días hábiles para que el Poder Ejecutivo se pronuncie sobre el proyecto de ley; si no lo hace, la misma queda sancionada automáticamente. Entonces la nueva disposición es publicada en el Boletín Oficial y entra en vigor según los plazos previstos. Por otro lado, el Presidente puede vetar la propuesta de manera parcial o total. En el primer caso, puede promulgar solo la parte que no haya sido vetada, siempre que no desvirtúe la dirección original del proyecto que ha aprobado el Congreso. En el segundo caso (veto total) el proyecto retorna al Poder Legislativo para que ratifique el veto o insista en la sanción. Si las dos cámaras tienen 2/3 de los votos necesarios para emitir el dictamen original, la ley queda aprobada por más de que el Poder Ejecutivo no esté de acuerdo. No obstante, si no se alcanza la mayoría requerida, el veto presidencial es mantenido al menos durante las sesiones del resto del año.

Ya ves que, aunque el proceso legislativo en sí mismo contenga pocos pasos, cada uno de ellos demora bastante tiempo y la aprobación de una nueva ley puede tardar semanas o meses. Tenemos que partir desde el hecho de que todos somos personas con distintas opiniones y puntos de vista, y por ello resulta difícil ponerse de acuerdo en aquellas cosas que nos afectan a todos. Vale aclarar aquí que el proceso completo debe estar acompañado de la correspondiente investigación y debate profundo, a conciencia y con argumentos bien fundamentados.

Ahora que hemos revisado las distintas etapas que lo componen, te invitamos a pasar al siguiente apartado para conocer aquellos artículos contenidos en la Constitución que disponen sobre el modo de llevarlo a cabo. Siempre es útil conocer el sustento legal en el cual descansan las distintas leyes que rigen la vida de un país.

Artículos de la Constitución Nacional

Hay varios artículos de la Carta Magna (o Constitución Nacional) argentina dirigidos a establecer disposiciones sobre el modo en que debe ser desplegado el proceso legislativo por parte de sus representantes. Cualquier disposición que se quiera considerar válida y legal tiene que atenerse a tales normas; de lo contrario podría ser declarada “inconstitucional”, y al contraponerse a la Constitución Nacional, ser rechazada de inmediato.

En algunos casos muy puntuales, para tomar ciertas decisiones políticas por ejemplo, es posible realizar una reforma constitucional, aunque se trata de un proceso muy largo e intrincado. Pero volvamos al proceso legislativo y a aquellos postulados legales que lo regulan desde la Carta Magna. En este apartado los mencionamos brevemente con su contenido fundamental:

Explicación proceso legislativo
Aprende más sobre el proceso legislativo
  • Artículo 77: una ley puede nacer en el seno de cualquiera de las dos cámaras que conforman el Congreso, como así también a través del Presidente o de proyectos particulares. Es importante tener en cuenta que aquellas propuestas dirigidas a cambiar el régimen electoral y la conformación de los partidos políticos, tendrán que contar con la aprobación del 100% de ambas cámaras (voto con mayoría absoluta).
  • Artículo 78: una vez que una propuesta es aprobada por su cámara de origen, debe pasar a la restante para ser discutida. Cuando posee el visto bueno de ambas, se traslada al Presidente para que la examine; mediante su aprobación, es promulgada bajo la forma de ley.
  • Artículo 79: cada una de las dos cámaras, después de haber aprobado la generalidad de un proyecto, puede delegar en comisiones la revisión particular (siempre que tenga voto por mayoría absoluta). Con esta misma cantidad de votos, la cámara podrá dejar sin efecto el traspaso de la propuesta y retomar el trámite tal como siempre lo lleva a cabo. Para su aprobación en comisión, el proyecto necesita voto por mayoría absoluta de todos los miembros y tras esta instancia continúa la burocracia acostumbrada.
  • Artículo 80: se da como aprobado por el Presidente cualquier proyecto que no haya sido devuelto con una contestación en un máximo de 10 días hábiles. Aquellas propuestas que hayan sido parcialmente refutadas no podrán gozar de aprobación en la parte que resta. No obstante, aquellas partes que no hayan sido observadas solo se podrán promulgar si gozan de independencia normativa y si su parcial promulgación no modifica sustancialmente la iniciativa sancionada por el Congreso. En tal caso, se deberá aplicar el procedimiento propio de los decretos presidenciales de necesidad y urgencia.
  • Artículo 81: los proyectos totalmente descartados por 1 de las cámaras no se podrán repetir por lo que reste del año. Por otro lado, ninguna cámara puede rechazar absolutamente una propuesta que se haya originado en la misma y que luego se haya corregido en la cámara revisora. Si el proyecto sufriera modificaciones en la cámara revisora, tendrá que exponerse el resultado de los votos para determinar si los cambios fueron hechos mediante mayoría absoluta o los 2/3 de los votantes. La cámara de origen podrá aprobar la iniciativa con los cambios propuestos o insistir en la versión original, salvo que las modificaciones hayan sido realizadas por las 2/3 partes de los votantes. En este caso, el proyecto de ley irá al Presidente con los cambios hechos por la cámara revisora y el voto de los dos tercios de legisladores presentes. Por su parte, la cámara de origen no está autorizada a hacer nuevas alteraciones en las modificaciones hechas por la cámara de revisión.
  • Artículo 82: no se permite la sanción tácita; es decir, la voluntad de cada una de las cámaras se debe manifestar de forma expresa.
  • Artículo 83: cuando un proyecto de ley es desechado al 100% o en parte por el Presidente, retorna con observaciones a su cámara de origen; la misma lo somete nuevamente a discusión, y si es confirmado por los 2/3 de los presentes como mínimo, regresa a la cámara de revisión. Si las dos lo sancionan por mayoría, el proyecto se transforma en ley y el Poder Ejecutivo debe promulgarlo. En este caso, la votación de las cámaras es solo nominal (“sí” o “no”); y la prensa podrá publicar de inmediato los nombres y argumentos de los votantes, como así también las objeciones emanadas desde el Poder Ejecutivo. Cabe aclarar que, si las cámaras no encuentran acuerdo sobre las objeciones, el proyecto no se podrá repetir más en las sesiones del año en curso.
  • Artículo 84: existe una fórmula expresa dispuesta por ley para la sanción de nuevas normas, que puedes consultar desde este enlace. Se considera que cualquier disposición que haya nacido tiene que seguir tal parámetro al momento de su difusión oficial.

Acabamos de pasar revista a un amplio haz de leyes que versan sobre la aplicación en términos concretos del proceso legislativo. Aclaramos que estos son los procedimientos actualmente válidos en Argentina, y que en otros países podrían variar. En cada democracia hay una manera particular de distribuir los poderes y por eso no queremos hacer equivalencias erróneas que den lugar a confusiones.

Por otra parte, tampoco en todas las democracias está la opción de la iniciativa popular, por ejemplo. Será necesario que cada lector haga una revisión pormenorizada del proceso legislativo en su propio país para conocer en detalle cómo funciona. Hemos desplegado tal fenómeno particularmente en Argentina como una manera de ejemplificarlo. No obstante, creemos que es una obligación de honestidad intelectual hacer referencia expresa al tema que estamos tratando, a las fuentes que hemos consultado, etc.

Proceso legislativo en Argentina
¿Cómo se realiza el proceso legislativo?

Por supuesto, las personas (actores y agentes) que desplieguen este proceso deben ser ciudadanos con altos estudios, una formación ética fundamental y una coherencia de vida tales que les permitan elaborar leyes de forma transparente y bien fundamentada, atendiendo a las necesidades y problemas más urgentes de la ciudadanía. A pesar de estas buenas intenciones, lo cierto es que muchas veces la corrupción y la dejadez priman en las Cámaras encargadas de velar por el bien de la sociedad.

Ahora sí, ha llegado el momento de despedirnos. Esperamos que esta publicación haya satisfecho tus expectativas de información y que te sientas mejor preparado para hablar sobre el tema o responder preguntas en un examen, por ejemplo. Creemos –como explicamos al principio- que resulta fundamental comprender el proceso legislativo si vives en un país en democracia, pues las leyes emanadas desde los poderes afectan tu calidad de vida en todo sentido.

Permaneceremos en contacto a través de las distintas publicaciones de nuestro sitio web. No dejes de continuar investigándolo para conocer muchos otros procesos inherentes a diversos ámbitos del saber. No importa si lo tuyo es la Física, la Administración o la Sociología, por dar solo algunos ejemplos: aquí no dejamos campo sin considerar.