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Entérate de cómo hacer un proceso de investigación

Etapas proceso de investigación

Si descubrir nuevos fenómenos u obtener más conocimientos es lo tuyo, como así también, subsanar dudas o verificar un hecho determinado… En fin, si te vence la curiosidad y necesitas encarar un proceso de investigación, no dejes de leer este artículo. Aquí hablamos acerca de qué es y cómo se hace. Te damos instrucciones precisas paso a paso para orientarte en la tarea.

Aprende en qué consiste la tarea de investigar, qué etapas debes cumplir para llevarla a cabo exitosamente, cuáles son sus parámetros y técnicas especiales… Te traemos la información que estabas esperando, asesorados por un equipo de investigadores profesionales. Complementamos el informe con enlaces directos a páginas web de gran utilidad y muchos más recursos.

Ahora sí: prepárate para develar a fondo los misterios del proceso de investigación. Aprenderás más ahora que en todas esas clases con tus profesores en el pasado ¡ya lo verás! Somos los N°1 de la web si se trata de procesos de cualquier temática.

Etapas del proceso de investigación

Si has navegado por otros artículos de nuestra web, ya sabrás que cualquier proceso, para llamarse de ese modo, tiene que presentar una serie de fases, etapas o pasos sucesivos. Los mismos deben ser cumplimentados en orden para poder alcanzar un objetivo final. En este caso, el fin de un proceso de investigación es alcanzar un conocimiento determinado allí donde hay un vacío, o bien, responder a una determinada pregunta de investigación.

En este apartado te mostraremos en forma ordenada cuáles son las distintas etapas típicas de un procedimiento investigativo. A saber:

Pensar qué se va a investigar

La idea base que da origen a una investigación, surge de conceptos o preguntas provenientes de diferentes fuentes. En general, al comienzo tal idea es muy vaga y amplia, y tiene que ser replanteada para dar lugar a un objeto de investigación más preciso. Normalmente, el estudioso lleva a cabo un análisis de antecedentes (lo que ya ha sido descubierto sobre el tema) y trata de detectar huecos o vacíos de conocimiento en la bibliografía.

¿Qué tipo de idea puede hacer de base o punto de partida en una investigación? Tiene que ser novedosa y original, y servir para elaborar nuevas teorías o resolver problemas concretos.

Plantear concretamente el problema

Esta fase incluye el diseño específico del objeto de investigación. Para ello, es fundamental que te plantees a ti mismo cuáles serán tus preguntas de investigación (aquellos interrogantes que aspiras a resolver), y asimismo que seas capaz de justificar con argumentos sólidos el porqué del estudio.

Además, tienes que explicar si tal emprendimiento resulta viable o no de acuerdo con el dinero, tiempo e instrumentos necesarios, como así también, con la disponibilidad o cercanía del objeto de estudio (si es material, por ejemplo).

Los objetivos de un proyecto nos dicen qué pretendemos alcanzar; las preguntas, qué respuestas se deberían obtener; la justificación habla de los motivos por los cuales debe llevarse a cabo el estudio y, finalmente, los criterios que miden el potencial valor de una investigación son su relevancia en el ámbito social, su impacto en la práctica, su validez teórica, su solidez metodológica y su conveniencia.

Diseñar el marco teórico

La tercera etapa de un proceso de investigación consiste en construir un marco o encuadre teórico con aquellas corrientes, perspectivas, análisis previos y bibliografía que hagan referencia –de forma general y/o específica- al problema que planteamos. Gracias a este diseño, el estudio queda encuadrado a nivel teórico.

Para poder crearlo, resulta imprescindible leer aquellos documentos científicos que estén relacionados con el propio objeto de investigación y seleccionar los datos que resulten relevantes para el nuevo proyecto.

El marco teórico no solo demarca el ámbito de la investigación y la dota de sentido, sino que brinda muchos otros beneficios, a saber:

  • Evita errores u omisiones que se han cometido en estudios anteriores.
  • Señala las diversas perspectivas desde las cuales ha sido estudiado el problema que ocupa a la presente investigación.
  • Brinda orientaciones para que el profesional no se desvíe de lo que planteó al comienzo del trabajo.
  • Permite plantear nuevas hipótesis y otros objetivos (siempre sujetos a su examinación)
  • Dota a cualquier estudio de un cuadro de referencia para poder interpretar la información tratada desde la perspectiva correcta.

Normalmente, a esta etapa del proceso de investigación se la denomina “investigación documental”. Se trata, justamente, de documentarse mediante fuentes confiables cuyos datos se procesan, analizan y sintetizan según los objetivos del propio estudio. Para lograrlo, los académicos suelen recurrir al fichaje de información con medios electrónicos o analógicos (es decir, con una PC o con fichas de papel).

Ciencia: proceso de investigación
Guía para realizar un proceso de investigación

Determinar la tipología a seguir

El siguiente paso del proceso de investigación consiste en seleccionar una tipología determinada y acorde al objeto de estudio. Esta puede establecerse según diferentes criterios:

  • De acuerdo al método: pueden usarse técnicas cuantitativas o cualitativas.
  • De acuerdo a las fuentes: hay fuentes documentales y también empíricas.
  • De acuerdo al nivel de abstracción: en este sentido, un estudio puede ser descriptivo, exploratorio o correlacional.
  • De acuerdo a la cronología: la investigación puede ser sincrónica o diacrónica.

Para saber qué criterios son los más adecuados al estudio que quieres emprender, tienes que considerar el estado de conocimiento que posees sobre el tema y la perspectiva que desees darle a tu investigación.

Definir las hipótesis

Como seguramente sabes, toda investigación supone el planteamiento de hipótesis, que son aseveraciones previas, sospechas que debemos confirmar o refutar. De acuerdo con los expertos, se definen técnicamente como una propuesta de relación entre 2 o más variables. A su vez, la variable consiste en una propiedad que aparece en personas o grupos con distintas magnitudes.

Por supuesto, una misma variable puede ser medida a través de diversos indicadores que habilitan una medición. Por ejemplo, la variable “salud” se puede medir con los indicadores “estado físico”, “alimentación” y “bienestar psicológico”.

Escoger el diseño de la investigación

Con la palabra “diseño” nos referimos a las estrategias que deberás aplicar para dar respuesta a los interrogantes presentes en la investigación. Si haces un diseño coherente, probablemente tu estudio pueda ser validado más rápida y fácilmente. Es tradición distinguir entre 2 clases de diseño bien delimitadas:

  • Experimental: consiste en manipular 1 o más variables independientes (causas) para reflexionar sobre las consecuencias de tal manejo sobre 1 o más variables de tipo dependiente (efectos).
  • No experimental: aquí no hay manipulación de variables alguna. Únicamente se realiza la observación y descripción de los fenómenos de la misma forma en que aparecen en su escenario habitual, y después se someten a un análisis.

Elegir la muestra

En todo proceso de investigación cabe seleccionar un fragmento de la realidad a analizar; esto es lo que entendemos por “muestra”. Para poder escogerla, tenemos que definir cuál será nuestra unidad de análisis; a continuación, delimitar la población de donde se recogerá la muestra y luego, proceder a su selección.

Se denomina “unidad de análisis” a aquellos sujetos, entidades, organizaciones que queremos medir. A su vez, la “población” es un grupo de casos que responden a una serie de características específicas, lo cual permite generalizar resultados.

Recolectar los datos

Esta fase implica escoger (o crear, en caso de que no haya) un instrumento de medición que resulte adecuado y confiable. A continuación, se codifica la información obtenida en un archivo que mantenga, de manera ordenada, todos los datos recogidos para ser analizados en otro momento.

Es muy importante ser cuidadosos en el proceso de investigación a la hora de recolectar los datos, pues los errores u omisiones en esta etapa puede hacer que el estudio pierda rigor y que sus resultados no sean creíbles.

Analizar los datos e interpretarlos

Una vez que la información ha sido recogida, el científico tiene que encontrarle sentido: relacionar significados, encuadrar lo descubierto en la teoría, detectar causas y consecuencias entre variables, establecer correlaciones entre 2 o más variables, reagrupar categorías, delimitar nuevos conceptos o revisar los viejos, etc.

Normalmente, esta fase constituye el corazón de la investigación y lo que más despierta interés entre la comunidad científica. En este sentido, da buenos resultados hacer estudios grupales, porque en la interpretación de datos son necesarios varias perspectivas y puntos de vista.

Objetivos del proceso de investigación
Por qué hacer un proceso de investigación

Presentar resultados

Hemos llegado a la última etapa del proceso de investigación: una vez que ha desglosado la información, el investigador puede descartar sus hipótesis o corroborarlas. Está en condiciones de responder a las preguntas inicialmente planteadas mediante argumentos sostenidos por la evidencia.

Es importante tener en cuenta que todas las partes del proceso –pero especialmente los resultados- tienen que comunicarse por medio de un informe, monografía, artículo, etc. Se trata de elaborar un documento de difusión que dé cuenta del estudio realizado como un todo, desde las premisas iniciales hasta las consideraciones finales. Así es como la investigación “devuelve” algo a la sociedad de la cual el estudioso tomó recursos para hacer su trabajo.

Después de haber visto las 10 etapas del proceso de investigación, ha llegado el momento de despedirnos. Esperamos que esta exposición haya satisfecho tus expectativas y que te sientas preparado para dar los primeros pasos de una larga trayectoria científica. ¡Sigue leyéndonos en el resto de nuestros artículos!