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Checa los 10 procesos cognitivos que existen

Lista de procesos cognitivos

Reflexionar, pensar, recordar, actuar por instinto, accionar por impulso, aprender, olvidar… ¿En qué consisten estos hechos que suceden gracias a nuestro cerebro? ¿Cómo se diferencian de otros fenómenos mentales? En este post revisamos las nociones básicas para que tengas la información que necesitas. Analizamos nada menos que una decena de procesos cognitivos naturales para que sepas distinguirlos y tengas en claro para qué sirve cada uno.

Si te provoca curiosidad saber cómo operan los mecanismos de nuestra mente, estás pensando en estudiar Psicología o Neurología, o simplemente quieres saber más sobre un tema que nos es común a todos –dado que los procesos cognitivos son fenómenos mentales propios, ante todo, del ser humano- no te pierdas este post. Hemos consultado a los mejores expertos para poder elaborar este artículo y traerte información confiable.

Sin más preámbulos, ha llegado el momento de adentrarse por completo en el tema que nos ocupa. Aprovechamos para aclararte, antes de continuar, que solo usamos fuentes bibliográficas verificadas y que compartimos enlaces web 100% seguros. Más allá de la lectura de este artículo, queremos que continúes aprendiendo sobre este asunto por ti mismo.

Concepto de “procesos cognitivos”

Seguramente has llegado a este post preguntándote, en primera instancia, qué son exactamente los procesos cognitivos. Pues bien, se trata de un haz de funciones mentales que hacemos de manera parcialmente secuencial, para obtener alguna clase de producto mental. Dicho en otras palabras, representa cada operación cerebral que hacemos para conseguir, codificar, guardar y modificar toda esa información que nos llega a la mente desde el afuera y desde el adentro.

La cognición resulta esencial para el ser humano, pues es la herramienta que le permite adaptarse al medio social en que vive. De hecho es un arma fundamental para garantizar la supervivencia porque es capaz de influir en su comportamiento. Tenemos que reflexionar sobre que cada uno de los actos físicos o mentales que concretamos, desde encender el fuego para hacer la comida hasta discutir con nuestros amigos, anotar algo en un papel o caminar, implican el previo procesamiento de una amplia cantidad de información con la cual operamos.

Tradicionalmente, las ciencias han considerado que los procesos cognitivos y las emociones fluyen por caminos diferentes. No obstante, se ha demostrado que en el procesamiento cerebral de la información juega un rol fundamental la activación de las emociones, pues estas brindan un significado a cada experiencia y permiten valorar esa entrada de datos de una manera particular. Por ejemplo, si hoy está lloviendo mucho y tú estás triste, seguramente la lluvia te parecerá un acompañamiento a tu tristeza; pero si estabas de buen ánimo y querías salir a hacer deportes bajo el sol, la lluvia te parecerá una molestia.

Con esto lo que pretendemos decir es que todas las personas tenemos “sesgos cognitivos” que hacen que percibamos la realidad de formas distintas, que no interpretemos los datos incorporados de la misma manera y que cada quien lleva adelante sus propios procesos cognitivos de una forma particular. No recordamos las mismas cosas ni de la misma manera (aunque hayamos vivido exactamente la misma situación), no registramos la realidad exactamente igual –ya que podemos decidir prestarle atención a un aspecto de la misma y no a otro-, no reaccionamos de forma idéntica ante diversas situaciones, etc.

En general, podemos decir que los procesos cognitivos son un arma de supervivencia que nos permite reaccionar de la forma más adecuada ante distintos estímulos y en diferentes escenarios. Cabe aclarar que los animales también realizan varios de estos procesos, aunque los mismos no se encuentren atravesados por la racionalidad y la emocionalidad propias del Hombre.

Vale destacar que, si bien estas capacidades vienen “de fábrica” (es decir, cuando nacemos) pueden ser aumentadas o disminuidas con el paso de los años. A través de la educación, del juego, del diálogo con los demás, la socialización y un estilo de vida saludable (buena alimentación, actividad física moderada, etc.) es posible incrementarlas y optimizarlas. Por el contrario, ciertos factores como la ausencia de estímulos (una persona que no lee, que no investiga cosas nuevas, que se aísla de los demás, que no ha recibido afecto), y algunas enfermedades o la degeneración propia de la edad, puede causar una reducción de estas habilidades.

Pensemos, por ejemplo, en los ancianos que no recuerdan muchos sucesos de su vida o en los niños que a cierta edad presentan retrasos en el habla; estas son posibilidades de alteraciones en los procesos cognitivos que se explican por diversos factores.

Y ahora sí, luego de haber definido el concepto que nos ocupa, es momento de abordar una tipología de procesos cognitivos en el siguiente apartado. Queremos que el tema te quede bien claro, así es que hemos decidido describir la categorización clásica sobre este término.

Concepto de procesos cognitivos
¿Qué son los procesos cognitivos?

Procesos cognitivos: tipos

Quizás es la primera vez que lo lees, pero nuestra mente opera con una decena de procesos cognitivos distintos. En esta sección te proponemos conocer el listado completo de los 10 fenómenos cerebrales que tienen lugar al interior de nuestra cabeza. ¿Estás listo? Vamos a ello. Tenerlos en cuenta te permitirá contar con un panorama bastante acertado de la manera en que opera nuestro cerebro a diario.

Lenguaje

Sin duda alguna, estamos delante de otra de las habilidades que nos distinguen como seres humanos. El lenguaje sirve para comunicarse con los demás y con el medio que nos rodea, pero también se usa para regular la propia conducta interna. Gracias al lenguaje se sistematizan los conocimientos, se puede dar forma a nuevas ideas, expresar pensamientos y sentimientos, e incluso pensarse a uno mismo con palabras.

El lenguaje es otra de las capacidades que ha permitido que la humanidad avanzara gracias a los principios de cooperación, el establecimiento de relaciones sociales más refinadas, la creación de recursos para la supervivencia, etc. Además, el lenguaje permite transmitir los conocimientos adquiridos para que otras personas puedan aprender.

Motivación

En estos últimos tiempos se viene hablando bastante de este tema, a través de técnicas y estrategias para mantenernos constantemente motivados en el trabajo, con la pareja, etc. Ahora bien ¿en qué consiste la motivación? Es un tipo de proceso mental por el que conectamos nuestra energía con un objetivo en particular. Dedicamos recursos físicos y mentales a hacer algo por una determinada razón.

Aquí se relacionan la cognición con la emoción y la voluntad. Por medio de la motivación, podemos enfocar nuestros recursos y comportamientos para llegar a un fin determinado. Es importante tener en cuenta que este proceso puede facilitar u obstaculizar la obtención o procesado de la información.

Por otro lado, no hay un único tipo de motivación; por ejemplo, algunos autores distinguen entre motivación intrínseca (las razones propias que tenemos para hacer algo: placer, satisfacción personal, convicción, valores, etc.) y extrínseca (son los motivos del afuera: nos comportamos de X forma por presión social, por dinero, etc.).

Aprendizaje

¿Quién podría ponerlo en duda? La capacidad de aprender es una de las cualidades fundamentales en el ser humano, y aquella que le ha permitido evolucionar a lo largo de los siglos. Tal capacidad proviene, en buena parte, de la habilidad de enfocarse en un X estímulo para luego guardarlo en la memoria y recuperarlo en otro momento.

Aprendemos tanto conductas motoras como ideas y conceptos, métodos y técnicas para hacer las cosas, habilidades manuales, capacidades mentales, etc. Si no pudiéramos establecer métodos para estudiar y explicar a otros lo que sabemos, la Humanidad estaría igual que hace miles y miles de años.

Percepción sensorial

Como habrás podido adivinar, es una operación mental que se basa en los 5 sentidos (oído, vista, tacto, gusto y olfato) y que permite que el organismo humano reciba información de su entorno. Por medio de distintos receptores sensoriales, captamos diversos estímulos y nuestro cerebro los interpreta, dotándolos de significado.

Cómo funcionan los procesos cognitivos
Procesos cognitivos: ¿para qué sirven?

Algunos autores distinguen, al interior de este pequeño proceso, otras sub-tareas como la recepción sensitiva de datos y la organización perceptiva. Cabe resaltar que la percepción sensorial resulta clave para la supervivencia, porque es la que nos permite distinguir, por ejemplo, señales de peligro como el dolor de una espina o el sabor amargo del veneno de una planta.

También se relaciona mucho con procesos de tipo fisiológico, ya que gracias al sistema de percepción de la luz sentimos sueño durante el descanso nocturno o ganas de estar activos en el día. Lo mismo sucede con la sensación de la temperatura, que nos hace transpirar si percibimos mucho calor o temblar si sentimos frío.

Atención

A través de la misma, el cerebro humano es capaz de seleccionar en qué estímulos se concentra y cuáles de ellos desestima. Ciertamente, el mundo que nos rodea está plagado de información y estímulos de todo tipo. No obstante, la cabeza es incapaz de percibirlos todos a la vez; necesita focalizarse para poder realizar determinadas tareas y recibir las informaciones que crea de interés en cada momento.

La atención es una estrategia para distribuir los recursos mentales de la forma más eficiente posible. Cabe aclarar que hay diversas clases de atención, como por ejemplo, la sostenida, la atención dividida, la involuntaria o la atención encubierta. Hoy por hoy la atención es un proceso que debe ser muy cuidado porque existe una gran cantidad de distractores a nuestro alrededor, como las redes sociales y el teléfono móvil, que “absorben” nuestra capacidad de concentración.

Procesamiento de datos

Sin duda alguna, esta función cognitiva se halla fuertemente ligada a las anteriores. Hace posible el hecho de que el cerebro pueda procesar la información capturada y que luego la elabore para darle un sentido. El procesamiento de datos puede darse por diversas vías, que explicamos someramente a continuación:

  • Automática: aquí el procesamiento no es voluntario e interfiere pobremente con otros mecanismos cognitivos.
  • Controlada: en este nivel, se necesita hacer cierto esfuerzo mental.
  • Serial: el procesamiento se da en una secuencia ordenada, un dato después del otro.
  • Paralela: es el caso contrario al anterior (se procesan varios estímulos al mismo tiempo).
  • Bottom-up: se va de abajo hacia arriba, es decir, se parte del estímulo para lograr su procesamiento.
  • Top-down: se va de arriba hacia abajo, esto es, que ciertas expectativas nos hacen procesar el estímulo en forma distinta.
  • Global: se capta el estímulo por completo.
  • Local: solo se captan los detalles del dato o estímulo.

Lo que podemos deducir del listado anterior es que el procesamiento de datos se lleva a cabo de maneras diferentes de acuerdo al contexto en el cual nos encontremos, la cantidad de estímulos y tipos que tengamos, y también la necesidad que experimentemos de incorporar tal o cual información.

Memoria

Este es un de los procesos cognitivos más importantes que hay. Es la capacidad de retener en el cerebro la información que se ha percibido del entorno y operar con la misma, a corto y largo plazo. Es así como nuestro sistema de memoria se divide en MCP (memoria de trabajo o a corto plazo) y MLP (memoria de largo plazo).

Con respecto a esta última, los expertos normalmente distinguen entre memoria semántica (la que almacena los conceptos, los significados de las palabras), procedimental (aquella que nos dice cómo hacer algo; se trata de conductas automatizadas como leer o andar en bicicleta) y episódica (se refiere al almacenamiento de experiencias puntuales, relatos, fechas, acontecimientos, etc.).

Pensamiento

Sin duda alguna, nos encontramos frente a una de las operaciones mentales humanas más propias de nuestra especie. A través del pensamiento integramos los datos recibidos y partiendo del mismo, concretamos otras funciones cognitivas.

Gracias a la capacidad de pensamiento, somos capaces de formar ideas, hacer juicios de valor, deducir o inducir información y aprender conceptos nuevos. Existen muchas clases de pensamiento como la lógica, la inducción, la abstracción y la hipótesis. Todas estas ponen en juego una gran capacidad representativa y simbólica, ya que podemos formarnos ideas mentales sobre el mundo que nos rodea.

Funciones ejecutivas

Entre los procesos cognitivos que estamos analizando, debemos incluir las funciones ejecutivas, que son aquellas que regulan el comportamiento en cada persona. Así, suponen la puesta en marcha de habilidades muy importantes como el tomar decisiones, el planificar y el inhibir la propia conducta.

Su papel preponderante radica en el hecho de que permiten guiar el comportamiento hacia la consecución de objetivos a corto y largo plazo; a su vez, inhiben impulsos instintivos que podrían llegar a controlar nuestra conducta de una forma negativa.

Creatividad

Esta es otra de las capacidades más “humanas” que podemos citar. La creatividad implica, como su nombre lo sugiere, la habilidad de crear nuevas formas de pensamiento, estrategias de acción, técnicas, etc. Así podemos ir más allá de lo que hemos adquirido y nos han enseñado, para modificar los caminos cerebrales ya preestablecidos por los cuales pensamos o reaccionamos, casi siempre, de la misma forma.

La creatividad nos permite solucionar problemas y dar respuesta a situaciones inesperadas, al encontrar nuevas vías para hacer algo o mirar las cosas desde una perspectiva diferente. La forma de dar vida a una nueva idea, proyecto o método, es escapar a las rutas normales del pensamiento y pensar propuestas diferentes a las ya conocidas.

En este apartado has conocido un listado de 10 procesos cognitivos que ejecutamos todos los seres humanos a diario, en mayor o en menor medida unos u otros, dependiendo de las actividades que despleguemos. De cualquier manera, no es la única taxonomía que hay; si pasas al próximo apartado, podrás conocer otra propuesta en este sentido.

Otra clasificación para los procesos cognitivos

Acabamos de pasar revista a una amplia clasificación de procesos cognitivos, pero por cuestiones de honestidad intelectual debemos aclararte que no es la única que existe. Hay profesionales que prefieren hacer una distinción de corte más general, simplemente entre procesos básicos y superiores. ¿Cuál es la diferencia entre ellos? La estudiamos a continuación:

Procesos cognitivos: lenguaje
Procesos cognitivos: memoria
  • Procesos básicos: son aquellos que representan el pilar sobre el cual se asienta el procesamiento de los datos. A través de los mismos, podemos captar información del entorno y mantenerla en la memoria para poder trabajarla.
  • Procesos superiores: estos implican el mayor estamento integrativo de la información. Se trata de procesos que nacen en la combinación de los datos que vienen de los canales sensoriales y de los procesos cognitivos de nivel básico. Suele tratarse de operaciones conscientes que demandan un cierto esfuerzo mental para llevarse a cabo.

Esta clasificación de los procesos cognitivos puede resultarte útil, por ejemplo, si necesitas una categorización corta y bien delimitada. Por supuesto, al interior de cada una (procesos básicos y procesos superiores) es posible encontrar subdivisiones de las funciones, que no analizaremos aquí por cuestiones de espacio.

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